UD Almería

Hubo 'cero patatero' para el Almería en la prensa por el varapalo copero

Ekambi fue el autor de la mitad de los goles encajados por la UDA en Villarreal. /EFE
Ekambi fue el autor de la mitad de los goles encajados por la UDA en Villarreal. / EFE

En ninguna crónica escrita sobre el partido en Villarreal se exponía algún tipo de elogio a la 'inexistente' imagen de la UDA en La Cerámica

JOSÉ GABRIEL GUTIÉRREZALMERÍA

Ni 'mirando con lupa' se pudieron extraer en las crónicas escritas algunos elogios relacionados con la imagen colectiva ofrecida por la UD Almería en el Estadio La Cerámica. El equipo almeriense, fuertemente goleado (8-0) por el Villarreal CF en partido de vuelta de la Copa del Rey, sí aparecía reflejado en la prensa. No por su juego y criterio sobre el césped, sino por haber sido la 'víctima' del equipo castellonense, ya que los ocho goles que le endosó al almeriense le hacen abrir dos páginas histórica en sus anales.

Una por los ocho y otra por los cuatro que marcó el camerunés Ekambi. Por lo demás, sobre la UD Almería, nada de nada, salvo que quedó completamente 'noqueada' tras encajar el segundo gol, algo lógico tras el 3-3 del partido de ida.

El despertar de la bestia

También se pudo leer que «le tocó al Almería el despertar de la bestia que llevan dentro de sí los jugadores del Villarreal. Le cayeron ocho como podrían haber sido 10, 11 o 12. Pero la cifra, el número o el ver en el marcador el 8-0, era, más que nunca, lo de menos. El Villarreal recuperó una cuota de su nivel como equipo y lo hizo moviendo el balón con inteligencia, fiel a su idea. Sí, el rival era un Segunda A cargado de suplentes, pero el equipo de Calleja había sucumbido esta temporada contra adversarios también muy inferiores».

Declaración de intenciones

Se informaba además que los de Fran Fernández quedaron 'noqueados' tras subir al marcador el 2-0 y el añadido de la sustitución de Sekou Gassama. «El Almería ya había bajado los brazos con el segundo tanto. Es más, su jugador más importante Gassama, fue sustituido con un golpe en la espalda tras el 2-0. Daban su brazo a torcer. Ya habían cumplido en la Copa. A otra cosa. A pensar en la Liga. Fue todo una declaración de intenciones».

Un 'coladero' en defensa

Sobre otros aspectos del partido, se narraba en este medio que fue una especie de entrenamientos para los amarillos. «El Almería, cargado de suplentes, dio tantas facilidades atrás como en su casa. Si no se llevó una goleada tipo Malta fue por los egoísmos personales y por los dichosos postes, que también los hubo (2). Pese a poblar su centro del campo el balón siempre le fue esquivo. El resto del encuentro fue un entrenamiento en el que Calleja quiso que Gerard se contagiara de la fiesta (hizo el sexto), en el que vimos un penalti doble en la misma jugada y en el que, por encima de todas las imágenes, quedó una bien curiosa: jugadores esperando la revisión del VAR, olvidando que en la Copa, por ahora, se arbitra a la vieja usanza».

 

Fotos

Vídeos