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UD Almería

Dos caballeros del balón

Pablo y Bruno Caballero, en el Estadio de los Juegos Mediterráneos./J.J.A.
Pablo y Bruno Caballero, en el Estadio de los Juegos Mediterráneos. / J.J.A.

Bruno, hermano de Pablo Caballero, disfruta jugando en el Pulpileño, y aprovecha los días libres para pasarlos con el delantero de la UDA

ÁNTONIO CÁCERES PULPÍ.

Suele pasar que cuando hay dos hermanos futbolistas, sus posiciones en el campo sean opuestas. Ha pasado con muchos. Se acordarán de los De Boer, de los Charlton o los Milito. En este caso, Almería es escenario de esa 'dualidad'. Uno compite en Segunda División con la UD Almería y el otro lo hace en Tercera División, con el Pulpileño. Uno, Pablo, intenta marcar goles en el equipo rojiblanco, otro, Bruno, que no se los hagan a su equipo y, de momento, realizando una gran campaña.

Bruno Caballero Santos es el menos conocido. Argentino, de Totoras, cuenta con doble nacionalidad, ya que su abuelo es de Zamora -«tiene más 81 años, lleva más de 60 en Argentina y aún conserva el acento castellano», decía Bruno-. Ayer visitaba a su hermano durante el entrenamiento. Y es que Pablo es su valedor en España. Cruzó el charco cuando Pablo fichó por el Lugo, donde estuvo tres años y medio. Fue el que lo llamó para que se viniera a jugar a España, siendo fichado por el Racing Villalbés del grupo I, de Tercera División de Galicia, donde obtuvo un quinto puesto, quedando a un punto de los puestos para disputar los playoffs de ascenso y, a pesar de jugar de central, marcó cuatro goles en los seis meses que estuvo jugando.

Al finalizar la temporada regresó a Argentina. Posteriormente le llamó el Eldense, de Tercera División, que estaba realizando un proyecto para ascender a 2ª B y una vez en Elda el entrenador del conjunto alicantino tuvo sus diferencias con su directiva, al no haber contado con él para ficharlo y cuando llegó le dijo que no contaba con él, sin ni siquiera haberlo visto jugar. «Además, me lesioné de los abductores, estando sólo una semana en el club».

Salvador, un aguileño intermediario de futbolistas, lo llamó ofreciéndole fichar por el Atlético Pulpileño. «Me indicó que, aunque era un equipo de Almería, jugaba en el grupo murciano y que tenían un buen proyecto futbolístico con aspiraciones de ascenso». Ahí influyó entonces la presencia de su hermano Pablo, recién incorporado a la UD Almería. Este le manifestó que «le encantaba Almería y sus gentes y se encontraba muy a gusto aquí. No lo dudé y me vine para estar más cerca de él».

Bruno, de 27 años y 1.86 de estatura, se formó futbolísticamente en las categorías inferiores del Racing de Avellaneda, pasando por todas las categorías inferiores, llegando a jugar en el Deportivo Armenio de la Nacional B argentina y en el Atenas de la Segunda División uruguaya.

Con respecto, al Atlético Pulpileño, donde dice encontrarse muy a gusto, asegura que «tengo unos grandes compañeros y un buen técnico. Aquí tengo puestas mis ilusiones para clasificarse para disputar los playoffs de ascenso porque equipo hay para ello».

 

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