UD ALMERÍA

La bonanza económica sigue sin verse

Alfonso García no ha visto reflejado en el terreno de juego la teoría superioridad de la UDA en lo económico./J.L. MATARÍN
Alfonso García no ha visto reflejado en el terreno de juego la teoría superioridad de la UDA en lo económico. / J.L. MATARÍN

La UDA partía con el noveno presupuesto y de nuevo no se ha notado en la calidad de la plantilla. Los rojiblancos, sin contar con los dos filiales, es el que más posiciones ha perdido en función al poder económico

JORDI FOLQUÉALMERÍA

El dinero no da la felicidad, pero debe facilitarla. Es una máxima que el Almería está empeñado en destrozar en los últimos años. Porque en las tres campañas que lleva, de forma consecutiva, en la Liga 1|2|3, el club rojiblanco ha contado con uno de los presupuestos más altos de toda la competición. Y en todas se ha tenido que salvar del descenso en la última jornada. Una demostración de que el aprovechamiento de los (teóricos) recursos no ha sido, ni por asomo, más o menos aceptable. Cierto es que en el ejercicio recién finalizado, al menos en su fase regular, los almerienses no estaban en el top como sí ocurriera en las dos anteriores, pero no es menos cierto que la entidad presidida por Alfonso García se encontraba entre los diez primeros. Unos números que no se han demostrado en el terreno de juego.

El Almería ha sido esta campaña el noveno equipo que tenía el límite salarial para la primera plantilla más alto de todos. Así se reflejaba en los datos facilitados por la propia Liga y que, en un informe, ha realizado Roberto Bayón (@RobertoBayon_). Unos datos que no dejan en muy buen lugar al club almeriense. Como tampoco lo han dejado en años precedentes. Porque, mirando los informes que se hicieron en cursos precedentes, los de Alfonso García han ido 'recortando' su negatividad en cuanto a esta particular clasificación que mezcla la economía con la deportiva.

Sin colchón

La entidad almeriense ha estado en este campeonato sin tener ya el colchón que da el hecho de militar en la Liga 1|2|3 después de haber descendido de la Liga Santander. Dos cursos en los que percibe un dinero superior al resto para ir 'cuadrando' sus contratos. El tan llamado dinero por el descenso que algunos llaman dinero para intentar el ascenso. Los rojiblancos estuvieron en la 2015/2016 con el mayor presupuesto de toda la competición y tuvieron que esperar hasta la última jornada para salvarse. Mismo final para el anterior ejercicio. Ahí los de Alfonso García manejaron el quinto presupuesto de todos.

En esta campaña, por tanto, había bajada de límite salarial para la primera plantilla. Pero se seguía entre la parte media-alta de la competición. Un noveno puesto de salida para elaborar el equipo que se pusiera en manos, en el mes de julio, de Luis Miguel Ramis. Tras el tarraconense llegó Lucas Alcaraz y finalizó Fran Fernández. Entre los tres, 48 puntos para dejar al equipo en el primero de los lugares en la tabla que no descendían. Con la misma puntuación que una Cultural Leonesa que sí ha perdido la categoría. Los leoneses empezaron el curso, a nivel económico, en el puesto 16.

Los otros que han perdido la categoría se podrían dividir en dos. Por un lado el Lorca. En el otro, los filiales. En cuanto a los murcianos, el recién llegado ocupaba el último puesto en cuanto a límite salarial. Se notó desde el principio y solamente han podido escalar una posición, para acabar penúltimos. En referencia a los meritorios de Sevilla y Barcelona, la caída ha sido espectacular. Si los sevillistas podían haber gastado casi nueve millones de euros, en el caso del Barça B la posibilidad era del doble. Más de 18 millones que no han servido para nada.

Los dos últimos muestran que para esta categoría la experiencia a la hora de fichar es un grado. Una experiencia que el Almería no ha sabido transmitir al terreno de juego. Sin entrar por ahora en más detalles, que pueden facilitar o perjudicar la elaboración de un plantel según sea el caso, lo cierto es que el club se gastó en verano solamente 70.000 euros en el traspaso de Lucien Owona del Alcorcón. Los demás llegaron libres o cedidos.

También hubo algunos que ficharon por la UDA por el salario mínimo en esta categoría. Un ejemplo, Nauzet Alemán. El canario, que llevaba dos años sin jugar un partido oficial, aterrizó en el Estadio de los Juegos Mediterráneos para intentar recuperar su nivel de otros ya lejanos ejercicios. No lo pudo hacer y en diciembre, antes de la apertura del mercado de fichajes, abandonó Almería para regresar a Las Palmas de Gran Canaria.

Sueldo mínimo

El perfil de Nauzet fue un reflejo de otros jugadores que llegaron al club durante el pasado verano. Futbolistas que fichaban por el Almería con el fin de poder tener una oportunidad de reivindicarse en el mundo del fútbol tras no haberle salido nada bien las cosas en un pasado reciente. Mandi llegaba después de estar un año en blanco en el Elche por culpa de una lesión. Tino Costa regresaba a Europa una vez acabado su periplo en el San Lorenzo de Almagro de Argentina, habiendo jugado solamente dos partidos en la última campaña. Pablo Caballero, tras tres intentos, firmaba con la UDA tras haber marcado solamente dos goles en Lugo la temporada anterior. Incluso, Fran Rodríguez dejaba el Real Zaragoza, pese a tener contrato en vigor, por haber perdido su puesto durante la segunda vuelta.

Cierto es que la UDA mantuvo contratos de jugadores que seguían militando de campañas anteriores, cuando llegaron en plena 'bonanza' (Fidel). Pero también es cierto que el club se quitó fichas altas (Chuli) mediante un traspaso. Sin olvidar la salida de la misma manera de Quique González. Entre unas y otras cosas, el límite salarial se cubrió, según el club.

Mercado de invierno

Lo que demostró tal afirmación fue el mercado de invierno. Los tres fichajes que llegaron lo hicieron en calidad de cedidos y debiendo asumir sus clubes de procedencia la mayor parte de la ficha. Casi, como el caso de Edoardo Soleri (Roma), en su totalidad. Junto al italiano, que había sido dado de baja en el Spezia (Serie B), aterrizaron Lass Bangoura (Rayo Vallecano) y Sulayman Marreh (Watford). Ninguno de los tres había tenido una participación 'decente' en la primera parte del curso. Venían, como era la 'filosofía del club en verano', para poder reivindicarse. Los dos primeros lo hicieron muy poco y ni tan siquiera fueron convocados para la final en Lugo. El centrocampista ha sido el único que se ha mantenido de titular desde que Lucas Alcaraz le diera los galones en el centro del campo.

Entre unas decisiones y otras, el Almería ha perdido nueve puestos en relación al presupuesto. Al límite de haber perdido la categoría.

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