UD Almería

¡Al ataque!

José Ángel Pozo señala al frente; no cabe otra dirección para el partido del sábado frente al Córdoba./AGENCIA LOF
José Ángel Pozo señala al frente; no cabe otra dirección para el partido del sábado frente al Córdoba. / AGENCIA LOF

La UD Almería, si quiere acabar 2017 fuera del descenso, está obligada a no especular frente al Córdoba, en el último partido del año en casa

JUANJO AGUILERAALMERÍA

Joaquín Fernández dijo, en sala de prensa, en los días previos al partido disputado frente al CD Tenerife, que el objetivo a perseguir ahora era llegar al parón navideño fuera de los puestos de descenso. Para que eso se dé será necesario no perder en ninguna de las dos citas que quedan y, sobre todo, ganar cuando menos uno, a ser posible el que disputará el próximo sábado, desde las ocho de la noche, en el Estadio de los Juegos Mediterráneos frente al Córdoba CF.

Ese partido frente al equipo califal requiere, obligatoriamente, un cambio de chip en la entidad, al menos en el momento que suene el pitido inicial. Cuando Aitor Gorostegui Fernández Ortega dé el aviso de que ruede el balón, en el Estadio de los Juegos Mediterráneos, la UD Almería no deberá especular y sí cambiar el 0-0 con el que comience el duelo.

El equipo rojiblanco, no ya por el hecho de jugar en casa sino porque se enfrenta a uno de los equipos en puestos de descenso como el Córdoba -rival directo de los rojiblancos en ese objetivo prioritario de salvar la categoría-, tiene la obligación de conseguir la victoria, puede que con otras armas a las mostradas en los tres partidos en los que el equipo unionista está dirigido por el granadino Lucas Alcaraz, con dos de ellos a domicilio en los que el conjunto almeriense jugó 'a otra cosa'.

La posesión

El hecho de tener el balón es un primer paso hacia la consecución del triunfo, pero no siempre es una garantía para la obtención de la victoria. En esta nueva etapa con Lucas Alcaraz en el banquillo de la UD Almería, los rojiblancos no han ganado la posesión en ninguno de los partidos celebrados y, sin embargo, ha sumado cuatro de los nueve puntos disputados -una victoria, un empate y una derrota-. Incluso, si se añade el primer partido de la era post-Luis Miguel Ramis, frente al Real Zaragoza tampoco se tuvo la posesión, pero sí es cierto que el cuadro unionista, entonces dirigido por Fran Fernández, supo usarla para conseguir una contundente victoria por 3-0 que le hizo pensar en cosas diferentes a las que antes sólo conducían a pensar en el sufrimiento.

En Barcelona, una semana después y con el debut del técnico granadino en el banquillo rojiblanco, el porcentaje de posesión habla de un 66% para el filial blaugrana y un 34% para los rojiblancos, pero aún así el Barça B tuvo más opciones de triunfo frente a los rojiblancos. Es más, en la recta final del partido el Almería desaprovechó la ocasión de hacer daño cuando ya la presión de los de Gerard López empujaba.

Frente al CD Tenerife, las cifras de posesión hablan de un 37.3% para la UD Almería y un 62.7% para el conjunto chicharrero en un partido abierto, como se recordará, en el que los de José Luis Martí tuvieron ocasiones para haberse adelantado en más de una ocasión en el marcador. Pero, como repitió una y otra vez el mexicano Hugo Sánchez en su etapa como rojiblanco, «el hubiera en el fútbol, ni en la vida, nunca existen».

En Granada, las cifras de posesión hablan de un 62.2% para el Granada y de un 37.8% para la UD Almería, que a punto estuvo de conseguir un punto, que hubiese sido un buen botín, pero al final la 'zona Cesarini' le pasó factura al conjunto rojiblanco. Ni suerte, ni 'gaitas' porque lo primero es algo que se busca y, cuando eso pasa en un partido de fútbol, es debido a múltiples motivos, como son el agotamiento, la tensión, la desconcentración, la falta de entrenamiento físico, la efectividad de los suplentes que entraran como sustitutos o la preparación anímica y mental, entre otros motivos.

Y de todo hubo en ese encuentro del pasado viernes en el Nuevo Los Cármenes ante el Granada. Algo que no debería repetirse frente al rival del próximo sábado, porque hay mucho en juego. No en vano, es un duelo directo por la permanencia, donde los puntos siempre tienen valor doble. Mientras el enfrentamiento es con uno de los equipos de arriba, las diferencias ni se agrandan ni se acortan. Cuando los dos persiguen el mismo objetivo, la victoria siempre lleva un plus de euforia, mientras la derrota supone un drama.

¿Con novedades?

Seguro que habrá cambios. La baja de Rubén Alcaraz supone un problema, en tanto en cuanto no se sepa si Lucien Owona está disponible para la cita. De todas formas, el problema de la UD Almería puede estar en la punta de ataque y si el cuadro rojiblanco actuará con un 'falso 9', después de las declaraciones de Lucas Alcaraz que, en el Nuevo Los Cármenes, decidió retirar del campo a Juan Muñoz, cuando el equipo perdía por 1-0 para situar, primero, a Fidel Chaves como hombre en punta y, segundo, a Nauzet Alemán, en los últimos 14 minutos de partido.

Como se sabe, la opción del falso 9 consiste en despoblar la zona de los centrales rivales retrasando al falso 9 hasta el centro campo, con libertad para invadir sus distintas parcelas y asociarse con sus compañeros. Para su eficaz aplicación ha de utilizarse un determinado tipo de jugador en un contexto o modelo de juego propicio.

Lo más normal es que no suceda y que el utrerano vuelva a aparecer en el once rojiblanco de inicio, agarrado a esa opción de ser el único, porque el técnico rojiblanco no puede tirar del filial, ya que quien podría entrar en esa plaza es Darío Guti, pero el delantero vicario tiene 23 años y, por tanto, no podría ser utilizado en ambas formaciones y habría que hacerle ficha del primer equipo.

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