UD Almería

El Almería resucita los fantasmas

El Almería resucita los fantasmas
AGENCIA LOF

Los rojiblancos caen ante el Sporting por su falta de contundencia en ambas áreas

JUANJO AGUILERA

«La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta o pocos más desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer, que esta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra», habla el Quijote de la aventura que este tuvo «en la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento».

2 Sporting de Gijón

Mariño; Jordi Calavera, Álex Pérez, Barba, Isma López; Sergio Álvarez, Álex Bergantiños; Carlos Carmona (Canella, m. 60), Michael Santos (Scepovic, m. 71), Rubén García, y Borja Viguera (Moi Gómez, m. 60).

0 UD Almería

René; Fran Rodríguez, Joaquín Fernández, Owona, Pervis Estupiñán (Nano, m. 73); Mandi, Rubén Alcaraz; Javi Álamo (Hicham, m. 56), José Ángel Pozo, Gaspar Panadero, y Juan Muñoz (Pablo Caballero, m. 56).

goles
1-0, m. 15: Michael Santos. 2-0, m. 36: Joaquín Fernández, en propia meta.
árbitro
Prieto Iglesias, del colegio navarro. Amonestó a Sergio Álvarez (m. 68) e Isma López (m. 84), del Sporting de Gijón, y a Joaquín Fernández (m. 79), de la UD Almería.
incidencias
Partido correspondiente a la duodécima jornada del Campeonato de Liga de Segunda División A, Liga 1|2|3, celebrado en el Estadio de El Molinón, con 20.987 espectadores.

El Molinón, donde jugó en esta jornada el Almería, debe su nombre a su ubicación, junto a un gran molino hidráulico que se erguía en las inmediaciones del río Piles cuando fue construido. Y lejos de ser ‘molinos’, debieron ser gigantes los de Herrera porque aplicaron esa condición de equipo grande ante los de Ramis, que se quedaron pequeños, pese a exponer cosas para sentir que pudo, pero que no encontró lo que buscaba por una alarmante falta de contundencia para frenar a un rival que tiene memorizada la Primera División como destino y la verdad es que con resultados como este va por buen camino.

El caso es que el cuadro rojiblanco caía por falta de gol y por la contundencia que sí tuvo el Sporting que con poco logró mucho, con Carlos Carmona como protagonista que, entre líneas, ‘machacó’ a los rojiblancos. Dio el primero a Calavera para que luego marcara Santos y dio el segundo para que Santos la pusiera y Joaquín tuviera ese remate desafortunado que sentenció el partido.

La segunda parte fue un quiero y no puedo de los rojiblancos, intentos, aproximaciones, llegadas ante un rival que se supo guardar, claro que con lo que tenía era suficiente para no perderlo, por mucho que Caballero pudo acortar hasta en dos ocasiones. Pero lo cierto es que esta UDA tiene menos gol que un equipo de baloncesto.

Al primer tapón...

Sorprendió Luis Miguel Ramis con el once, con la entrada de Pervis Estupiñán en banda izquierda, sentando a un Nano que no estuvo demasiado acertado en el partido de la pasada semana frente al Reus, y dio galones en el once a un Javi Álamo que sólo había tenido minutos en Copa del Rey.

Y el Almería propuso, con llegadas al área del conjunto sportinguista, forzando un par de saques de esquina en los cinco primeros minutos, entrando por la banda izquierda, con Gaspar Panadero. En esos primeros minutos, el conjunto rojiblanco tuvo el balón, muy adelantado, ante un Sporting de Gijón que buscaba el fútbol directo, sin que el balón pasara por el centro del campo, para hacer daño a los de Luis Miguel Ramis. Sin embargo, no hubo peligro en ninguna de las dos porterías.

Casi llegados al primer cuarto de hora, empezó a ganar espacio el Sporting. El equipo de Luis Miguel Ramis se defendía bien, pero el cuadro de Paco Herrera aprovechaba a Carlos Carmona para crear incertidumbre por dentro. En el 15, en una recuperación en el centro del campo de Sergio Álvarez, el balón le cayó a Carmona que la ‘alargó’ por la derecha a Jordi Calavera, que la puso al primer palo y Michael Santos, de cabeza y pese a que la pelota le quedó un poco baja, remató perfecto superando a René en su estirada.

La UDA no lo había hecho mal, pero había carecido de acierto en el último pase, sin crear ocasiones de gol ante la meta defendida por Diego Mariño, que vivía ‘plácidamente’ en su área, en un choque donde el cuadro de Paco Herrera buscaba la conducción por el centro, tratando de plasmar la superioridad en esa zona. La diferencia era el gol que sí anunciaba el marcador porque a los rojiblancos –que vistieron de blanco– les faltó el acierto en los últimos metros, pese a tener el balón y controlarlo en campo rival. Y es curioso porque el Almería no sólo dominaba territorialmente, sino que proponía. Dueño del rechace, provocaba un partido en el que el Sporting salía a la contra, pero vivía entre la desesperación de no poder usar el cuero como quisiera.

... zurrapa

Aún así, en el 36, pese a la aparente igualdad existente, el Sporting jugaba confiando en que sentenciaría el partido pronto. Carmona, que se desenvolvía como pez en el agua por el centro, filtró un balón perfecto entre líneas, Pervis Estupiñán no cerró el espacio que creó la salida de Owona, Michael Santos la centró para Viguera y Joaquín Fernández, en ese intento de despejar el balón, tocó para batir su propia portería.

Era un partido entre un pegador y un ‘boxeador’ técnico, que quería ganar el partido a los puntos. Rubén Alcaraz lo intentó desde lejos, con un buen lanzamiento que, tras tocar en Bergantiños, se fue a la madera, pero con un marcador demasiado amplio como para pensar en levantar un partido igualado en casi todo menos en la creación de peligro, en la que el Sporting se llevó la palma por la falta de ‘mala leche’ en los de Luis Miguel Ramis, dejando un ejemplo patente con un centro de Pervis Estupiñán, tras un pase de Pozo, que no tuvo rematador, con el que concluyó la primera parte.

De salida, en la segunda, no cambió el decorado. El Almería seguía teniendo balón, pero sin contundencia ante el área de Diego Mariño. Sin acierto en el último pase, sin desborde. Sólo se llegó a inquietar forzando saques de esquina que no acabaron de cuajar. Pronto, Luis Miguel Ramis cambió de hombres, con la entrada de Pablo Caballero e Hicham, para ver si estos tenían más fortuna cara al gol que los sustituidos –Juan Muñoz y Javi Álamo–. Era una disposición hombre por hombre con la que intentó arreglar el partido y sobre todo dar un aire nuevo.

Cerca

Y pudo meterse en el partido el equipo almeriense, en el 63, con un buen pase de José Ángel Pozo al segundo palo para Pablo Caballero, que el argentino remató para encontrársela Diego Mariño, que despejó entre ‘cuello y pecho’ la acción que pudo meter a los rojiblancos en el partido. El Almería estaba cerca, aproximándose al área del Sporting, pero sin capacidad de hacer gol.

El cuadro sportinguista ya tenía menos fuerzas, tampoco las necesitaba, para buscar alguna acción a la contra que sentenciara un partido cerrado por la falta de contundencia de una UD Almería que ofreció casi de todo, menos lo único que permite a un equipo lograr puntos, gol. No lo tuvo, no lo tiene desde hace ya seis jornadas, en las que sólo ha visto puerta en una ocasión, con aquel gol de Verza frente al Real Valladolid, y sigue concediendo. Ante el cuadro sportinguista, los goles llegaron por dejar que el rival se manejara donde suele hacer daño. Un partido perdido en las áreas, en la propia y en la ajena.

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