UD ALMERÍA

La UD Almería quiere jugar con doce

René y Joaquín aplauden a los aficionados rojiblancos en Córdoba, claves ante el Alcorcón./AGENCIA LOF
René y Joaquín aplauden a los aficionados rojiblancos en Córdoba, claves ante el Alcorcón. / AGENCIA LOF

El equipo unionista puede cerrar la permanencia en Segunda División si logra la victoria y 'ayudan' los resultados de Cultural Leonesa, Nàstic de Tarragona o Córdoba Los rojiblancos quieren llenar el Mediterráneo para buscar un triunfo que puede ser la salvación

JUANJO AGUILERAALMERÍA

La salvación podría estar a solo tres puntos. El del domingo, a las 20.30 horas, es otro 'match-ball' para la UD Almería, que antes de ayer en Córdoba jugó los últimos 20 minutos con diez y desde antes de iniciarse el partido contra doce -no por la actuación arbitral, que también influyó en el resultado, sí por los más de 19.000 espectadores que empujaron lo suyo-. El caso es que frente al Alcorcón, el equipo rojiblanco debe encender la mecha que 'incendie' la grada para jugar con esa ventaja y sumar una victoria que, si no matemática, sí suponga un paso más hacia la permanencia, que podría caer el mismo domingo, a eso de las 22.30 horas. Para ello no sería necesaria una carambola, solo que se diera uno de los tres resultados, además de la victoria propia, que no serían irreales, si es que en fútbol hay algo que lo sea, sobre todo después de lo sucedido en las dos últimas jornadas, en las que, por ejemplo, el Rayo Vallecano no ha sido capaz de ganar a un equipo en puestos de descenso o salir goleado frente a otro que está luchando por no descender, o el Barça B, que llevaba siete derrotas encajadas de forma consecutiva, gana al Sporting, al que le impide acercarse al ascenso directo, y al Cádiz, que pierde ventaja como sexto clasificado.

La permanencia, un año más en la categoría, sería un hecho si el conjunto unionista gana al Alcorcón y, por ejemplo, la Cultural Leonesa no consigue la victoria en el duelo que el conjunto castellano-leonés frente al Real Oviedo -al Almería le vale incluso que los de Rubén de la Barrera empaten-. Si este supuesto no funcionara y el cuadro local lograra el triunfo, los rojiblancos se podrían fijar la mirada en El Alcoraz o en el Municipal de Reus. La derrota de Nàstic o Córdoba -no es necesario que ambos pierdan- también salva al equipo de Fran Fernández, siempre que este gane.

Incondicionales

Qué duda cabe que el Estadio de los Juegos Mediterráneos debe registrar un lleno de época, pero de 'incondicionales'. En Córdoba, el pasado domingo, los 19.000 asistentes -todos los presentes en el recinto menos los 300 rojiblancos- llevaron en volandas a los suyos hacia la victoria desde antes del comienzo del partido. Con un ambiente así, las decisiones arbitrales, incluso, se 'sopesan' para levantar un banderín, no expulsar a Valentín por un codazo sobre Marco Motta, señalar un fuera de juego tan milimétrico que ofrece dudas o para no señalar un punto de penalti cuando Nano o José Ángel Pozo caen en el área. De esos lamentos de ayer, se debe aprender para mañana -entiéndase el domingo- para no permitir que las brazadas no den lo suficiente para llegar a la orilla. El Almería debe llegar a puerto frente al Alcorcón y para lo otro, para criticar o poner en tela de juicio la mala o buena gestión -habrá quienes se posicionen de uno u otro lado-, ya habrá tiempo.

De momento, la posición exige trabajar hasta el domingo creyéndose capaces de conquistar el triunfo y no mirar a nada más. El equipo, en Córdoba, adoleció de aspectos que parecían haberse rescatado en los tres anteriores partidos con Fran Fernández en el banquillo.

En Córdoba, más allá de posibles penaltis o gol anulado, al Almería le faltó la ambición necesaria para 'dominar' el partido más trascendental de los últimos jugados -a la altura del ganado al FC Barcelona B-. Lucas Alcaraz dijo a poco de volver a la UDA que, al hecho de dominar o ser dominado, prefería controlar el partido a ser controlado. El Almería controló los partidos que ganó, pero no el que perdió en El Arcángel, con solo un remate entre los tres palos. Con ese bagaje es muy complicado ganar, aunque también es cierto que el Córdoba se adelantó con un gol en propia puerta y no firmó muchos más méritos que los rojiblancos, amén de manejar el balón. Sin embargo, estuvo notable para jugar al otro fútbol, al de controlar el partido cuando logró adelantarse en el marcador y hacer lo que antes había pretendido el conjunto almeriense de jugar con la ansiedad del rival.

Como queda dicho, la grada debe aportar el plus que falta. Por eso, la UD Almería adoptó ayer que hoy saldrán a la venta entradas a un módico precio, tanto para los abonados como para los que no lo sean. La final del domingo está al alcance de la mano de quienes, teniendo un amigo abonado, quiera adquirir una entrada por 1, 2 o 3 euros -el abonado en cuestión podrá comprar hasta cuatro entradas con su carné- o por 5, 10 o 15 euros sin tener ese 'acuerdo de fidelidad' con la entidad rojiblanca.

La pretensión de la entidad unionista no es otra que la de encontrar el calor que, como queda dicho, tienen otros equipos desde la grada para sacar en casa lo que, en fútbol siempre se ha dicho, que es la permanencia. Esta se gana en casa. El Almería parece tenerlo en cuenta. De los siete que pelean por salvarse, es el que más puntos ha conseguido como local (32), empatado con la Cultural Leonesa. Y el Córdoba tiene visos de que puede conseguirlo porque suma, en El Arcángel, un punto menos (31).

La rémora

Por supuesto que la rémora sigue estando a domicilio, pero no es peor que la de sus acompañantes en la lucha. Barça B (23 puntos a domicilio), Alcorcón (20) y Albacete (17) tienen más puntos que los rojiblancos, que con sus tres victorias y cinco empates a domicilio, tiene el mismo bagaje a domicilio que el Córdoba, y es mejor por un punto que el de la Cultural Leonesa (13).

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