El Almería prefiere los retos fuertes

El Extremadura se llevó un punto del Estadio de los Juegos Mediterráneos llegando peor que la UDA./  AGENCIA LOF
El Extremadura se llevó un punto del Estadio de los Juegos Mediterráneos llegando peor que la UDA. / AGENCIA LOF

El entrenador reconoce que nada es casualidad y que prefieren jugar ante equipos que ataquen y dejen espaciosLos de Fran Fernández no han sido capaces de ganar a ningún rival que estaba peor que la UDA

ALMERÍA.

La UDA de la presente campaña se parece en poco, o en nada, al de cursos pasados. Quizás, lo único, que les cuesta conseguir puntuar lejos del Estadio de los Juegos Mediterráneos. Porque hasta la actual solvencia en casa (pese a los dos empates que se han producido en los últimos choques jugados en el feudo rojiblanco) está siendo superior a la de ejercicios pasados. Sin olvidar que desde hace seis campañas no se había alcanzado los 20 puntos en una fecha tan cercana al inicio de la competición. En esta ocasión se han necesitado 16 partidos. Podría parecer una cifra que no es para lanzar cohetes, pero viendo del lugar que venía el primer equipo almeriense, es como si alguna otra entidad roce el liderato tras haber pasado los últimos torneos merodeando la zona de playoff de ascenso.

Aunque la noticia en este Almería, que diferencia al del pasado, es la forma en la que los ha conseguido. Teniendo el principal foco en los encuentros disputados como local (15) por los de fuera (5), lo que hace que no sea igual es la entidad de los rivales a los que se ha medido hasta el momento. Porque si la salvación del pasado año se logró ante los rivales más directos y casi sin hacerle 'cosquillas' a los de la parte media-alta, en esta ocasión está siendo todo lo contrario.

Un aspecto que podría extrañar. Jugar sus mejores encuentros ante los llamados grandes y dejarse más puntos de la cuenta frente a los que están en la parte más baja de la tabla. Una circunstancia que podría ser casualidad, pero que deja de serlo cuando el propio entrenador del Almería admite que es algo que lo tienen claro tanto en el cuerpo técnico como en la propia plantilla. Todo teniendo una clara explicación. «Nos cuesta jugar ante equipos que se encierran», dijo. «Cuando tenemos espacios es cuando mejor nos encontramos», admitió Fran Fernández. Sin olvidar que una de las armas rojiblancas es la presión muy alta. Y para poder hacerla, el rival debe querer salir con el balón controlado. Enviar un esférico en largo provoca que este aspecto del juego quede sin efecto. Entre otras circunstancias del juego.

Números no engañan

Sin contar la primera jornada, en la que como es obvio nadie tenía puntos, el Almería se ha medido en las siguientes 15 jornadas a cuatro equipos que estaban por detrás en la clasificación, en el momento del partido, por detrás del plantel de Fran Fernández. Lo que se podría considerar como partidos 'fáciles'. Nada de nada. Craso error. Porque los rojiblancos no han sido capaces de ganar ninguno de esos. Dos empates (Nàstic y Extremadura, los dos últimos) y dos derrotas (Córdoba y Rayo Majadahonda).

Un cuarteto de encuentros que han podido mostrar un vértigo en los almerienses o pensar que la entidad del rival permitía creer que los tres puntos estaban más cerca, antes de jugar. No se aprendió de la derrota en Córdoba y se repitió la mala imagen en el Wanda. Una cita, la primera, a la que se llegaba tras tres triunfos de forma consecutiva (Zaragoza, Numancia y Reus), mientras que la de la capital de España se produjo con la mejor clasificación de la UDA en la presente campaña, al estar, después de vencer al Sporting de Gijón, en la séptima plaza y a tres puntos de los puestos de playoff de ascenso.

En este lado negativo de las derrotas, tanto la primera en Cádiz como en la cosechada en la cuarta jornada liguera (Osasuna), la UDA contaba con los mismos puntos que su rival. Aunque la sensación en ambas citas fue que estaba algunos peldaños por debajo del oponente. Dos equipos que, en ese inicio de competición, han estado merodeando la parte baja, pese a que ahora parece que han renacido. Sobre todo los gaditanos que suman seis triunfos seguidos y se han colocado en la parte cercana al play off.

Las otras dos citas en las que la UDA ha caído, curiosamente, han sido frente a conjuntos que cuentan con un presupuesto mucho mayor que el almeriense. En ambos casos, teniendo opciones hasta el final de haberse llevado algo positivo. Dos demostraciones de que a la UDA le van los retos fuertes. Primero fue el Málaga. Los de Juan Ramón López Muñiz se llevaron los tres puntos del Mediterráneo. En un escenario al que llegaban como líderes y habiendo sumado los seis puntos en dos jornadas. Pero el Almería la tuvo en la última jugada para haber empatado. Situación muy similar en Granada. Allí aguantaron el empate hasta, casi, la última jugada. Cuando Pozo puso el 1-0 definitivo y dejó sin premio el trabajo defensivo de la UDA.

Poderosas victorias

Ahí no fueron capaces de ganar ni de puntuar. Pero sí fue un fiel reflejo de lo ocurrido en otros partidos en los que, partiendo de una clasificación inferior, lograron el botín más preciado. Empezando por el Real Zaragoza. Pese a que ahora estén en descenso y hayan tenido que cambiar de entrenador, en la quinta jornada aterrizaron en Almería tras haber goleado la semana anterior en Oviedo (0-4) y sin saber lo que era perder. Aquí lo supieron por primera vez.

Tras los maños siguió Soria. Nunca se había ganado en Los Pajaritos. El Numancia estaba por encima. Aunque terminó el partido por debajo de los almerienses tras el 0-2. Primera demostración de que la presión muy alta podría ser (y sería) una seña de identidad de los de Fran Fernández en el presente ejercicio. Un guión que se repitió una semana después al vencer, de la misma manera al Reus. Los tarraconenses habían comenzado muy bien. Querían salir con el balón jugado. Pues presión alta de la UDA y victoria por el mismo marcador. También para superarlos en la clasificación, al empezar los rojinegros con un punto más que los entones locales.

Un trío de victorias a los que habría que añadirle dos más en el Estadio de los Juegos Mediterráneos. La primera ha sido, hasta la fecha, la más abultada que ha logrado el plantel rojiblanco. Llegaba una UD Las Palmas en la tercera posición y queriendo acercarse al liderato que seguía ostentando el Málaga. El Almería había jugado un muy mal encuentro en Córdoba. El vértigo de verse superior y esas cosas. Pues tras perder contra el colista, llegó el tercero y los almerienses lograron su cuarta victoria en el presente campeonato liguero por 3-0. Sin centrarse en la actuación arbitral, en el cómputo global, el cuadro local fue muy superior ante un indolente conjunto entrenador, en ese momento, por Manolo Jiménez.

Para acabar, por ahora, los triunfos ante el Sporting de Gijón. Ambos estaban con 14 puntos. Ambos querían vencer para ser el séptimo clasificado. Y fue la UDA, tras remontar el gol asturiano. Para alcanzar la mejor posición hasta el momento. Antes de encarar un calendario que parecía benévolo. Con un candidato al ascenso (Deportivo) y tres de la parte baja. Al cuadro gallego se le empató, y se le pudo ganar. A los otros tres no se le fue capaz de ganar en ningún caso.

Y el sábado, visita a Oviedo. Los asturianos están con 23 puntos. Es decir, tres más que los de Fran Fernández. Un rival que se encuentra, por tanto, encima de la UDA. ¿Una víctima propiciatoria?

 

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