UD Almería

El Almería, un dolor de muelas

El Almería, un dolor de muelas

Los rojiblancos, en casa, muestran una solidez que ha incomodados a todos los visitantes. El Dépor, el último 'damnificado', no se pareció en nada al que había jugado los trece anteriores partidos

Juanjo Aguilera
JUANJO AGUILERA

Aunque no se refirió en nada al rendimiento de la UD Almería, Natxo González aseguró, al término del partido disputado en la noche del pasado lunes en el Estadio de los Juegos Mediterráneos entre UD Almería y Deportivo de La Coruña, que «no hemos estado bien y que el rival ha sido superior». El técnico del conjunto deportivista fue contundente. «Lo mejor es el punto». Continuó explicando el vitoriano que «sabíamos que tendríamos una presión alta y que ellos dejarían espacios a la espalda, pero había que salir de ahí, y no hemos sido capaces. Hemos sido inferiores en todos los sentidos. Estoy disgustado. Cuando veo a mis equipos así, soy el responsable. Me considero el responsable del partido que ha hecho el equipo». Ese conocimiento supone lo que muchas veces ha expresado Fran Fernández al respecto de que los rivales tienen en cuenta cómo juega la UD Almería o, lo que es lo mismo, levanta preocupación.

Lo cierto es que lo que pasó sobre el césped del Estadio de los Juegos Mediterráneos no es nuevo en lo que va de temporada. El equipo rojiblanco se ha convertido casi en 'una piedra el zapato' de todos los equipos que lo han visitado, incluso de aquellos que han conseguido sacar tajada como el Málaga, que se llevó los tres puntos, o Tenerife y Deportivo de La Coruña, que se llevaron un empate. Los tres merecieron menos, por supuesto.

La lectura del demérito quizás sea inexacta para el análisis. El del Dépor el lunes, por ejemplo, fue la imagen del peor Deportivo de La Coruña en todo lo que va de campeonato y no digamos de otros equipos como el propio Málaga, Real Zaragoza, Reus, Las Palmas o Sporting, más allá del 'victimismo' al que se agarraron algunos técnicos del arbitraje, que errores los hubo. Pero, más allá del resultado, la incomodidad es uno más en el vestuario rival, el 'jugador número doce'.

Aspectos comunes

Si la incomodidad es un factor fácilmente detectable para los equipos que visitan el Estadio de los Juegos Mediterráneos, este estado de intranquilidad al que se ven sometidos los equipos foráneos tiene gran parte de culpa en la intensidad con la que siempre salta al campo el conjunto de Fran Fernández y el ritmo que trata de imponer, a veces inalcanzable para los rivales que se enfrentan a los unionistas.

La puntuación obtenida en casa, después de los siete primeros partidos disputados como local, señala a los almerienses como un equipo sólido que ha sumado ya catorce puntos. Solo se ve superado por Málaga, con 21; Alcorcón, con 19; Granada y Atlético Osasuna, con 17, y UD Las Palmas y Deportivo, con 16. Supera, por tanto, a equipos como Albacete, Cádiz, Oviedo y Rayo Majadahonda, que son 'mejores' que el Almería a domicilio y es que esos cuatro puntos que suman los rojiblancos solo son empeorados por Córdoba, con 1; Nàstic y Sporting, con 2, y Elche, con tres.

Dicotomía

Lo cierto es que lo anterior es muy bonito, pero la seguridad para alcanzar la meta soñada, que no es ni debe ser otra que la de ir partido a partido hasta conseguir la permanencia, requiere de una reacción lejos del hábitat natural de entrenamientos y de juego, el Estadio de los Juegos Mediterráneos.

El equipo rojiblanco solo ha estado bien, en un tono de regularidad aceptable, en el partido disputado en Los Pajaritos, donde consiguió la victoria, mientras que en Granada, por ejemplo, su trabajo fue excelente en el aspecto defensivo, mientras que en Albacete o ante Rayo Majadahonda se vio falto de acierto cara al gol, además de que el partido del Wanda Metropolitano el equipo 'desapareció' en la segunda parte para verse superado y 'atado' en su rendimiento colectivo.

El conjunto rojiblanco necesita un partido de 'esos' que sea para dar un golpe en la mesa y que sitúe al equipo en esa zona tranquila en la que parece estar, pero con más puntos. Ahora mismo, como consecuencia del empate sumado frente al Deportivo de La Coruña, el equipo rojiblanco tiene un punto más sobre la zona de descenso. El Reus sigue marcando esa zona, pero a cinco de distancia de los rojiblancos. Estos se mantienen a cuatro puntos de la zona de playoff que, como se ha expuesto en un discurso sosegado y paciente, no es el objetivo porque aún quedan 29 puntos para llegar al medio centenar -que puede ser más o también menos- que permitiría salvar la categoría.

La ocasión puede ser el próximo sábado, desde las cuatro de la tarde, en Tarragona. Allí donde el año pasado el Almería se quitó la presión de ganar fuera -lo hizo en la primera jornada de Liga para luego estar mucho tiempo fracasando- podría meter tierra de por medio ante un rival que no está cómodo ni en casa ni a domicilio. Los siete puntos sumados como local y los solo dos que ha logrado a domicilio le tienen situado en el último puesto de la clasificación y sin dar respuestas de 'vida'. Ganarle, además, sería sacarle una ventaja de doce puntos que, aunque en la Liga de los tres puntos es subsanable cuando hay tanto en juego, sí que parece una distancia para mirar con tranquilidad y empezar a hacer descartes.

 

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