El algodón no suele engañar

Javi Álamo jugó en Cádiz por primera vez de titular en esta temporada oficial./AGENCIA LOF
Javi Álamo jugó en Cádiz por primera vez de titular en esta temporada oficial. / AGENCIA LOF

Luis Miguel Ramis pidió un extremo derecho y ha tenido que reconvertir a tres jugadores antes de que Javi Álamo 'justifique' la petición del técnico de la UDA

JORDI FOLQUÉALMERÍA

Las ganas de un jugador pueden ser muy altas. Pero si chocan con la realidad de que no está en buena forma física, por cualquier motivo, todo lo primero se puede quedar en nada. Más o menos lo que Luis Miguel Ramis pudo comprobar en determinados jugadores en el Ramón de Carranza. Era algo que ya debía saber que podía ocurrir, pero lo que él estaba comprobando en los entrenamientos lo observó todo el mundo por televisión o en el propio recinto gaditano. Fue como darle la razón cuando realizaba, prácticamente, la misma convocatoria partido tras partido en el campeonato liguero y ponía el mismo once inicial en los tres encuentros disputados hasta la fecha de la Liga 1|2|3.

Y llegó la Copa. Pese a que ante la prensa defendió a los suyos (lo hace aunque en la opinión pública se tenga la impresión que ha visto un partido distinto al resto), Luis Miguel Ramis sabe lo que hay ahora mismo en el seno del vestuario. Lo que ha pedido y lo que se ha encontrado por parte del club que le ha dado para que tenga en sus manos. Como ejemplo, la petición de un extremo diestro desde el inicio de la pretemporada.

No contaba con Iago Díaz y se fue a la Ponferradina (Segunda B). Tampoco quedó nada satisfecho de la aportación personal y profesional de Javi Álamo el curso pasado. El canario estuvo 'demasiado' tiempo lesionado. De ahí que pidiera un extremo derecho. Agua. Tras doce fichajes y pese a que el día antes del cierre del mercado explicaba, con letra pequeña, los motivos por los que deseaba esa contratación, no apareció ninguno en la recta final del mercado.

El tarraconense ha utilizado en estas tres jornadas ligueras para dicha demarcación a jugadores que no tienen dicho puesto como el suyo natural. Al estar Javi Álamo en el tramo final de una lesión que se produjo en el último amistoso de la pretemporada, al saltar como suplente tras ver que Gaspar era titular en el 'ensayo general' frente al Granada, Ramis ha tenido que poner, precisamente, al manchego a pierna cambiada.

También ha tenido minutos como extremo derecho Fidel Chaves. Otro zurdo que ha sido cambiado de banda al dar entrada a Pervis como extremo izquierdo o, como en Soria, al modificar el sistema intentando hacer algo distinto. El tercero que ha ocupado minutos ha sido Hicham. El hispano-marroquí ha jugado ya hasta en las cuatro posiciones de ataque en este tramo inicial de la campaña.

Y todo porque Javi Álamo no estaba. Ni físicamente ni con la confianza del técnico. Lo último fue en Los Pajaritos. Pudo sorprender que el canario no saliera al terreno de juego y Luis Miguel Ramis prefiriera hacer otras modificaciones sobre la pizarra que, a la postre, no salieron bien.

Sorpresa resuelta

Una sorpresa que se quedó 'resuelta' tras verlo en acción frente al Cádiz. Era su primera titularidad en partido oficial con el Almería desde hacía meses. Buscando tener competición en sus piernas, algo que le había sido imposible en el comienzo de la Liga 1|2|3. Pero no lo aprovechó. El canario fue, dentro de un nivel bastante bajo a nivel colectivo en el Ramón de Carranza, señalado de manera clara. En distintas retransmisiones la palabra «apatía» salió en varias ocasiones para definir su juego. «No se va de nadie ni encara», se dijo en Bein.

El canario es un ejemplo de lo que ha sido el mercado para el Almería en este verano intenso. Pero hay otros ejemplos, demostrados en Cádiz, de lo que también ha sido al no poder ir, desde el primer día, para los objetivos pedidos y marcados en la lista de candidatos. Nauzet Alemán, Tino Costa y Juan Muñoz no están pudiendo, cada uno con sus circunstancias, demostrar sus cualidades desde el primer día.

El primero disputó en Copa sus primeros 30 minutos de la campaña. Dijo en días pasados que se veía ya para jugar. Una cosa es lo dicho y otra muy diferente la realidad. El exLas Palmas fue un claro ejemplo. Demasiado tiempo sin jugar y, además, sin haber hecho la gran parte de la pretemporada con los que son, por ahora, sus compañeros. Falto de ritmo y de confianza, cuando intentó alguna acción de ataque que fuese más de un control y pase, la cabeza y las piernas no se unían en una misma reacción y los robos sufridos fueron constantes. Le queda todavía bastante para intentar quitarle el puesto a Pozo. Ramis lo quiere por dentro, como ha reconocido, en una posición similar a la del malagueño, porque entiende que la ausencia de velocidad le impide al que ha sido extremo toda su carrera deportiva ayudar en banda.

En cuanto al argentino, su mejor jugada fue un lanzamiento desde larga distancia que pudo suponer el empate. Lo hizo cuando adelantó su posición al estar ya por detrás Rubén Alcaraz (entró desde el banquillo) y un Verza que, pese a ser el último en llegar, ha realizado toda la pretemporada con el Levante y se le notó que puede aportar, como así fue, desde su llegada al Estadio de los Juegos Mediterráneos para su segunda etapa como rojiblanco.

Por su parte, Juan Muñoz aterrizó como cedido por el Sevilla con una lesión muscular. Se entendía en el Almería que estaría para la segunda jornada. Agua. El sábado será la cuarta cita y, puede, que esté. Para ello debe recibir el alta médica esta semana, tal y como desde el club rojiblanco apuntan que así será. Cierto es que en las filas del Sevilla ha disputado minutos en el inicio de la pretemporada, pero no participó en ninguna de las concentraciones fuera de España que desarrolló el equipo hispalense.

Con la enfermería ya vacía, ahora el objetivo es poner a todos en buena forma física. Algo que, en Cádiz, quedó claro que no es así en algunos componentes. Ya no tendrán el 'comodín' de la Copa para obtener esos minutos necesarios. Lo visto por Ramis a diario ahora lo sabe todo el mundo.

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