UD Almería

Alfonso García vuelve a marcar los tiempos

Alfonso García, presidente de la UDA, medita el nuevo proyecto./MATARÍN
Alfonso García, presidente de la UDA, medita el nuevo proyecto. / MATARÍN

El actual dueño de la UDA apura los plazos para comunicar su decisión al frente de la entidad rojiblanca

JORDI FOLQUÉALMERÍA

Las prisas no suelen ser buenas consejeras, pero tampoco, en el caso del fútbol, lo es el dejar todo para el final. Así se encuentran los clubes en el fútbol profesional, salvo los cuatro que siguen en competición intentando el ascenso a la máxima categoría, a esta altura de la postcampaña. Hora de hacer balance de lo que ha sido y saber lo que puede venir en el futuro. Días en los que se deben ir concretando los acuerdos que se han venido negociando en los últimos meses o semanas, en caso de que haya habido tal interés por un determinado jugador. También de saber el montante económico del que se dispondrá para el siguiente curso. Un aspecto fundamental a la hora de poner en la práctica lo que ha sido, hasta ahora, una mera aproximación a la hora de hacer el presupuesto y fijar las metas.

En la UDA, para esto último, siempre ha sido Alfonso García el que ha marcado los tiempos y el dinero que se podía gastar. En las últimas campañas, el resultado final no ha sido el que indicaba el presupuesto del club, en comparación a los otros equipos de la Liga 1|2|3. Estando de salida entre los mejores y acabando entre los peores.

Pero en esta antesala del verano todo está pendiente de si el dueño de la entidad hace realidad su salida del club. Dar por finalizada su etapa de 15 años al frente de la UDA. Tras acabar el partido en Lugo lo dejó muy claro. «Quiero y pienso vender», dijo el empresario murciano que está dando pasos para que la teoría sea una realidad. Un aspecto que, según él mismo, no puede demorarse en exceso. García advirtió que la próxima temporada se tenía que perfilar entre la semana actual y la próxima. Antes de que, el 19 de junio, haya una junta general extraordinaria de accionistas y, a nivel administrativo, se puedan confirmar los cambios, en caso de que los haya.

Mientras que se haga oficial lo que tenga que pasar, sea con los nuevos o con los actuales rectores, la vida sigue en el seno del club almeriense. Tras confirmarse ayer un trámite menor como es saber la fecha de la vuelta al trabajo (en todos los equipos al irse de vacaciones los futbolistas con contrato deben saberlo), quedan muchos trámites por hacer antes del 31 de agosto, fecha en la que acaba el mercado de fichajes.

Mucho por hacer

Puede parecer mucho tiempo, sobre todo cuando el Almería siempre deja alguna contratación para el último día del mercado, pero no es menos cierto que, por aquello de que no es bueno dejar todo para el final, el camino del próximo mes indicará el futuro de la entidad, tanto a nivel económico como deportivo. Conocer lo primero para darle forma a lo segundo.

A diferencia de lo que ocurrió el año pasado por estas fechas, el Almería ahora mismo tiene director deportivo y hasta secretario técnico. Hace 12 meses, tras lograr el primer equipo una salvación que parecía imposible cuando llegó en marzo, el club le comunicó a Raúl Lozano que 'cambiaba' su puesto para desempeñar otra función. Su puesto lo ocupó Miguel Ángel Corona (el actual responsable deportivo) que unió para la causa a Ibán Andrés, para el cargo de secretario técnico. Ambos, con la supervisión de Alfonso García Piñero (vicepresidente ejecutivo) conformaron el plantel. Siempre según el presupuesto marcado por Alfonso García.

A día de hoy, los dos están esperando a que el dueño de la entidad tenga clara su intención para el futuro del club y les diga, cara a cara, lo que ha pensado para hacer. De ahí que, entre otras cosas, las negociaciones en diversos aspectos tengan que estar, a la fuerza, ralentizadas. Sin llegar, eso sí, a la situación del Málaga, en la que el propietario ha dejado sin efecto todos los acuerdos alcanzados por el hasta ahora director deportivo (Mario Husillos), tanto para la contratación de entrenador (Lucas Alcaraz) como para la de jugadores.

Alfonso García, como ha sido su máxima a lo largo de sus años al frente del club almeriense, es el que marca los tiempos. Si alguien quiere 'acelerarlo', sabe que su marcha de la entidad es cuestión de días. O, directamente, que no llegará nunca al club. Una máxima que amplía su expresión en la actualidad. Ya no se está hablando de que un entrenador pueda o no venir a la UDA. De que un jugador no pueda esperar para decidirse entre la oferta rojiblanca u otra. Se está en un proceso en el que el dueño del club puede hacer efectiva su afirmación de que quiere vender y se va, mientras que si sigue al frente debe marcar las pautas para que los profesionales que continúen sepan la línea de trabajo y el perfil de plantilla que desea para, a la cuarta, intentar no sufrir durante el próximo curso.

 

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