UD Almería | El rival

El Albacete ha cambiado el chip

Gaffor, uno de los hombres fijos en el conjunto albaceteño desde el inicio./JUAN A. TABERNERO
Gaffor, uno de los hombres fijos en el conjunto albaceteño desde el inicio. / JUAN A. TABERNERO

Con la llegada de Enrique Martín al banquillo y la nueva defensa de cinco, los manchegos han conseguido salir de los puestos de descenso

JAVIER GÓMEZ GRANADOSALMERÍA

El Albacete no termina de arrancar ni de encontrar la fórmula para sumar puntos con cierta solvencia en su retorno a la categoría de plata. Su irregular juego, lejos del equilibrio necesario para moverse por Segunda División con ciertas garantías, ya se ha cobrado como víctima a su primer técnico, José Manuel Aira. Ahora, con la llegada de Enrique Martín, ex de Osasuna, las cosas parece que empiezan a carburar y, de hecho, los manchegos ya están fuera de los puestos de descenso.

Uno de los grandes problemas que tenía el Alba era su fragilidad defensiva. Muchos goles en contra obligaba a un sobre esfuerzo en ataque imposible para un equipo de perfil bajo. Sin embargo, el nuevo técnico ha cambiado la imagen y la puesta en escena, poblando la defensa y apuntalando el sistema defensivo en general. La premisa de no encajar se ha puesto encima de la mesa y ahora es lo que más importa. Lo demás irá llegando con el trabajo y la tranquilidad de haber cortado la sangría de goles en contra.

Sistema defensivo

En el centro del campo destaca el doble pivote formado por Erice y Rodríguez. Con experiencia y bien coordinados, dan cierto equilibrio a un equipo que, en el primer tramo del campeonato se rompía con facilidad. Con un buen trabajo defensivo, siempre apoyando la nueva idea de cerrar filas en torno a su área para evitar encajar con facilidad, también desarrollan un buen papel en la transición al ataque, con pases precisos en busca de los hombres de arriba. De hecho, con el nuevo sistema no hay un jugador de enlace, propiamente dicho, por lo que los ataques del Albacete son más directos, especialmente por el centro.

Por las bandas sí tienen más alternativas con la presencia de Espíndola, por la izquierda, y Susaeta, por la derecha. Este último es uno de los valores ofensivos del Alba, gracias a su facilidad para asistir, además de por su olfato goleador aunque hasta la fecha sólo suma una diana. Posee un buen disparo de media distancia que practica en cuanto tiene opción.

El delantero de Ucrania, Zozulya, es fijo en el once manchego. No es un killer ni un jugador con gran talento, pero la lucha y el sacrificio al servicio del equipo sí lo garantiza.

Juego lento

Las rotaciones, con la salvedad del delantero Zozulya, de los centrales y de Erice en la zona ancha, son una constante en el día a día del Albacete. Martín, buen motivador de sus jugadores, mantiene alerta a los que entran y salen de las convocatorias y, según afirma, todos se sienten importantes. De hecho, a los pocos días de ser fichado, el navarro aseguró que «tengo claro que les voy a salvar, son un grupo fantástico y con muchas ganas de trabajar».

El Albacete se hace fuerte en casa. Situado el quinto por la cola o, lo que es lo mismo, el primero en la lista de la salvación, sus opciones de seguir en Segunda pasan por dejar escapar pocos puntos de su estadio. Hasta la fecha han sumado ante su afición diez de los trece puntos con los que cuentan. Las tres victorias que suman han sido en Carlos Belmonte. Con todas sus limitaciones, ante los suyos y con su nuevo técnico, se crecen. Empiezan a creer y pretenden aprovechar la llegada de una UD Almería en una seria crisis de juego, de resultados, de identidad y hasta de convicciones.

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